martes, 26 de abril de 2016

Resumen de: Aspectos destacados de la actualización de las guías de la AHA para RCP y ACE de 2015.

Introducción

Se realizó en 2015 con la participación de 250 revisores de evidencia de 39 países. Se hizo unas pocas modificaciones al sistema de clases de evidencias y grados de recomendación. Admiten que éstas en la presente actualización son escasas, siendo la mayoría de nivel bajo. En cuanto a consideraciones éticas se menciona nuevas tecnologías que pueden hacer más complicado decidir cuando parar la RCP como el uso de la RCP extracorpórea (RCP-EC) y porque existe información nueva en cuanto al pronóstico tras el paro cardíaco. Se recomienda tomar en cuenta y compartir la información con los niños y adolescentes en cuanto a las intervenciones que se les debe realizar. Continúa el debate acerca de la donación de órganos en pacientes que recibieron RCP.

En cuanto a los sistemas de atención y mejora continua de la calidad se resalta (entre otras cosas) que se divide la cadena de supervivencia en 2 diferentes: La extrahospitalaria (PCEH) y la intrahospitalaria (PCIH). Los eslabones para PCIH quedan así:

  1. Vigilancia y prevención
  2. Reconocimiento y activación del sistema de respuesta a emergencias.
  3. RCP de alta calidad.
  4. Desfibrilación rápida
  5. Soporte vital avanzado y cuidados post-paro cardíaco.

 Los eslabones para PCEH quedan así:


  1. Reconocimiento y activación del sistema de respuesta a emergencias.
  2. RCP de alta calidad.
  3. Desfibrilación rápida.
  4. Servicios de emergencias médicas básicos y avanzados.
  5. Soporte vital avanzado y cuidados post-paro cardíaco.

Soporte vital básico para adultos y calidad de la RCP.

  • Los reanimadores pueden activar el sistema de emergencias sin alejarse de la víctima, mediante el teléfono móvil.
  • Se debe implementar programas de desfibrilación de acceso público (DAP) en los conglomerados donde exista riesgos de ocurrencia de paros cardíacos como: áreas deportivas, casinos, escuelas, aeropuertos.
  • Los operadores telefónicos de emergencias deben entrenarse para reconocer un paciente en paro que presente respiraciones agónicas o convulsiones que puedan confundir al posible reanimador. Para ello debe preguntar si la víctima responde y cómo respira (si la respiración es normal o no). Si la víctima no responde y no tiene respiración o esta es anormal debe indicarse la reanimación.
  • Los reanimadores legos que no estén entrenados pueden realizar sólo compresiones torácicas de calidad (ver abajo) sin hacer ventilaciones. Si está entrenado puede hacer compresiones y ventilaciones con la frecuencia 30:2.
  • Se resalta las características de la RCP de alta calidad: compresiones torácicas con la frecuencia y profundidad adecuadas, permitiendo una descompresión torácica completa tras cada compresión, reduciendo al mínimo las interrupciones en las compresiones y evitando una ventilación excesiva.
  • La frecuencia de las contracciones torácicas  es de 100 a 120 cpm (antes era de al menos 100 cpm). La razón es que luego de que sobrepasan las 120 cpm la profundidad de las contracciones se hace muy superficial y pierden calidad.
  • La profundidad de la compresión torácica es de al menos 5 cm, pero no superior a 6 cm, porque pueden producirse lesiones torácicas, aunque nunca son graves.
  • Se debe evitar apoyarse sobre el tórax de la víctima entre las compresiones para permitir la descompresión de la pared torácica completa, ya que esto favorece el retorno venoso y el flujo sanguíneo cardiopulmonar.
  • Se debe reducir al mínimo las interrupciones. Se recomienda una fracción de compresión de al menos 60 %.
  • Se puede considerar la aplicación de naloxona IM o intranasal por parte de un testigo presencial en las emergencias asociadas al consumo de opiáceos con riesgo para la vida humana: En aquellas personas con adicción conocida o sospechada a sustancias opiáceas, que no respondan, que no respiren con normalidad pero que tengan pulso.
  • Los algoritmos de RCP pueden realizarse de forma flexible y no de forma lenta y metódica.
  • Si se produce paro cardiorrespiratorio presenciado y está a la mano un desfibrilador, éste se debe emplear en cuanto esté listo (mientras tanto se realiza compresiones). Si el paro no es presenciado debe realizarse entre 1 1/2  y 3 minutos de RCP, antes de realizar la descarga.
  • Cuando hay un dispositivo avanzado para la vía aérea se realiza compresión torácicas continuas de calidad, y se administra 1 ventilación cada 6 segundos (10 ventilaciones por minuto) sin coordinarlas con las compresiones.


Técnicas alternativas y dispositivos auxiliares para la RCP

  • Entre las técnicas alternativas y dispositivos auxiliares para la RCP encontramos: el dispositivo de umbral de impedancia (DUI), dispositivos de compresión torácica mecánicos y la RCP-EC. No se recomienda el usos de estos dispositivos en todos los casos de RCP ya que necesitan personal entrenado (aparte de los equipos), no hay suficientes estudios que avalen su uso sistematizado o definitivamente no probaron ser mejores que la RCP tradicional. Los dispositivos de compresión mecánica pueden utilizarse en unos casos concretos por ejemplo, cuando hay un número reducido de reanimadores, en una RCP prolongada, en un paro cardíaco hipotérmico, en una ambulancia en movimiento, en una sala de angiografía, o durante la preparación para la RCP-EC.
  • La RCP-EC consiste en la en la canalización de una vena y arteria grandes, por ejemplo, los vasos femorales, para iniciar circulación extracorpórea y la oxigenarción durante la reanimación de un paciente en paro cardíaco. Debe usarse en entornos donde la RCP-EC se encuentre disponible, cuando el tiempo transcurrido sin flujo sanguíneo sea breve y las circunstancias que dan lugar al paro cardíaco sean reversibles como: hipotermia accidental, intoxicación por drogas/medicamentos; o cuando pudieran resolverse con la realización de un trasplante cardíaco (miocarditis) o una revascularización (infarto agudo de miocardio).


Soporte vital cardiovascular avanzado para adultos

  • Como la vasopresina en combinación con adrenalina no ofrece ninguna ventaja que la adrenalina sola, en aras de simplificar el algoritmo se suprime del mismo la vasopresina quedando solo la adrenalina.
  • La adrenalina debe administrarse lo más pronto posible en los pacientes con paro cardíaco que presenten un ritmo no desfibrilable (entre el 1 y 3er primeros minutos)
  • Un nivel menor de 10 mmHg de dióxido de carbono al final de la espiración (ETCO2) en pacientes intubados al cabo de 20 minutos de RCP se asocia a una probabilidad muy baja de restauración de la circulación espontánea. Este parámetro no debe usarse de forma aislada para decidir suspender la RCP.
  • La lidocaína puede administrarse inmediatamente después del restablecimiento de la circulación espontánea (RCE) en casos de paro cardíaco con fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso. Sin embargo, hay mucha controversia aún.
  • Se puede iniciar o mantener un betabloqueante por vía oral o intravenosa poco después de la hospitalización del paciente por un paro cardíaco causado por fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso.


Cuidados posparo cardíaco

  • En pacientes con IMEST se debe realizar angiografía coronaria de emergencia. También se recomienda para pacientes con inestabilidad hemodinámica o eléctrica sin elevación del ST en los que se sospecha lesión cardiovascular.
  • Todos los pacientes adultos comatosos después de un paro cardíaco deben someterse a manejo específico de la temperatura (MET), con una temperatura entre 32 y 36 °C seleccionada y mantenida de forma constante durante al menos 24 horas.
  • No se recomienda el enfriamiento prehospitalario (con soluciones EV frías) porque no ofrece ningún beneficio.
  • Luego de la MET puede aparecer fiebre la cual se debe prevenir.
  • Se debe evitar y tratar de inmediato la hipotensión (PAS < 90 mm Hg, PAM < 65 mm Hg) durante los cuidados posparo cardíaco.
  • El pronóstico debe hacerse luego de 72 horas desde la finalización del MET; si no hubo MET, entonces luego de 72 horas desde el RCE.
  • Todos los pacientes que entren en muerte cerebral deberían considerarse donantes de órganos potenciales.




1 comentario:

  1. Leanse el original que igual es corto y este lo pueden leer como un resumen. 

    ResponderBorrar